Hoy llegué a Santiago y sólo tenia ganas de dos cosas: ver al Jean (y sus ojos) y cortarme el pelo. Al querubín lo vi a eso de las 9:45, me esperaba en la consulta médica, con lentes, con una barba de tres días, con una pena en el corazón... lo acompañe toda la mañana y nos pusimos al día con las copuchas etc, etc... y Sí, lo que me tenia, ambos tenemos un insecto de oro en el corazón. No era de extrañarse, siempre nos suceden las mismas cosas, somos como unos siameses (como odio a esos gatos).
A mi peluquero lo visite en la tarde, desde hace ya un tiempo que voy al mismo, me recorrí medio Santiago para cortarme el pelo... ya se convirtió en una costumbre cortarme las mechas con don Moisés, y es que me da miedo podarme con otro, eso sería como una traición, además en tarde como éstas me da miedo hasta de pestañar , ¿sabe uno acaso dónde terminan los gestos? ¡tal vez si levanto la mano, provoque en otros mundos la trizadura de una estrella!!... por eso trato de hacer siempre lo mismo... es una locura para mi saltarme las costumbres.
Don Moisés me reconoció, y me dijo: -Ya te acostumbraste a mi!... yo también me acostumbro a mis clientes, siempre sé lo que quieren con sólo mirarlos. Fue algo mágico todo ese discurso, y algo así como un perfume flotaba alrededor de la tierna evocación, un perfume?...quizás sólo era el olor a pelo que me conmueve, siempre me conmueven esos olores a nada.
Hoy también espero una llamada, en verdad la espero hace ya un par de días... me acostumbre a ellas, y es que ¡Dios mio! ¡es un momento, todo un instante de felicidad! ¿y no es eso suficiente para llenar una vida?
Durante mis "vacaciones" no hice mucho, pero sucedió algo especial, caminaba yo por la playa solo, con los audifonos enchufados, hacia un frío de mierda y los cigarros se me habían acabado, cuando de pronto un tipo me toma del hombro... era Marcelo, ese ser que creí olvidado. Pero ahora que él estaba ahí, de pie, silencioso y conmovido; ahora que, por fin se atreve a mirarme de nuevo, frente a frente, y a través del mismo risible parpadeo que conocí de niño en sus momentos de emoción, ahora lo comprendo todo.
Comprendo que en mi dormía, agazapado, aquel cariño que presumí muerto. Que aquel ser nunca me fue totalmente ajeno. Y era como si parte de mi sangre hubiera estado alimentando siempre una entraña que yo mismo ignoraba llevar dentro y esa entraña creció así, clandestinamente, al margen y a la par de mi vida. Y comprendo que, sin tener conciencia, había esperado, había anhelado furiosamente ese momento.
Hablamos un par de horas, nos reímos y fue todo tan cómodo, tan lindo... claro, ya no es lo mismo de antes, pero quizás es mas lindo aún.
lunes, 27 de julio de 2009
domingo, 12 de julio de 2009
amaneceres

Amanecimos hoy todos muy ebrios muy... amanecimos todos vestidos, hasta con zapatos, con los ojitos bien chinos y la boca seca de tanto fumar en esa pipa y de tanto tomar tequila y de tanto bailar y reír y correr y coquetear con cualquier chico guapo que se nos cruzara por enfrente. Amaneceres que se vienen repitiendo desde hace ya varios días.
Con cara de sueño, con una risa incontenible y estúpida venimos amaneciendo... amanecemos sólo para contar todo lo vivido en la noche anterior (y no sé por qué nos acostamos todos juntos, asinados, envueltos en lo que encontramos, dándonos calor unos a otros)... amanecemos siempre hablando cada uno de la noche anterior, vivida desde cada uno de los puntos de vista posible.
Hablamos sobre lo bien que se llevan las sirenas con las ballenas debido a que hablan el mismo idioma, sobre los enojos del Jean, las penas del pipo, las "escapadas" del cesar, de mis desubicadas, de las veinte personas que estaban metidas en el comedor... cada una sentada en el suelo, tomando o fumando lo que le pertenecía, o lo que compartían. Hablando también de la buena gente que nos encontramos en el camino... de lo que hicimos, de lo que NO hicimos y de lo deberíamos haber hecho.
Todo ésto lo hacemos por supuesto fumandonos un café... ese último y grandioso cigarro que cada uno guarda como un tesoro para el amanecer.
por mi parte les conté a todos que me lo topé en la noche... con su bendito bigote, con su mirada de perro con hambre, les dije a todos que éste hombre con su sonrisa perfecta, en la noche parecía más una polilla que una mariposa... pero a pesar de eso, y de lo mucho que le temo a las polillas, me moría por rozarle el brazo. a veces mirarlo fijo sin decir nada, porque no hay silencio más encantador que aquel.
El hecho de poder contarles todo me gusta, y aunque a ratos muera de tristeza... por todo, logro olvidar casi todo. y así ya no siento esos nervios en el estómago, porque son nervios malos, no son buenos, son aquellos nervios que te descomponen el cuerpo entero y no sólo el estómago.
Gracias por contarme todo y dejar contarles todo... hoy llegué a la bendita conclusión de que me en-caaaaann-taaaaa amanecer rodeado de Pipo, Jean, Cesar y Gonzalo.
miércoles, 8 de julio de 2009
Descarga nocturna.
El muy idiota me rompió el corazón, y desde que dijo esa maldita palabra supe que nunca pasaría nada. Y lo odio, Y lo odio aún más cuando lo dice Y cuando lo repite Y cuando lo escribe Y cuando lo vuelve a decir...
Y Sí! yo también lamo la tapa del yogurt, y nunca subo la tapa del water y siempre boto cenisas en el teclado... Somos tan idénticos, pero te odio por decir esa maldita palabra.
Y Sí! yo también lamo la tapa del yogurt, y nunca subo la tapa del water y siempre boto cenisas en el teclado... Somos tan idénticos, pero te odio por decir esa maldita palabra.
domingo, 5 de julio de 2009
Hablar de ti

como que hoy no tengo ganas de nada, a pesar de haberme reído, llorado, peleado, soñado, bañado, jugado, fumado, tomado, vivido... todo.
y hoy vuelve a surgir la misma pregunta que surge de vez en vez: Y qué o para qué o para quién...sería la vida entonces?
Qué consigo con hablar tanta webá, contar historias, tonteras, historias fantásticas? intentando buscar algo de fantasía para representar la realidad? creo que seria mejor elegir la realidad para representar la fantasía. La vida no es fantástica? . Siempre he pensado que depende de donde lo mire.
Esa tarde llovía en Santiago. Los puños del polerón escondiendo mis manos, tenia la piel de gallina, mis ojos rojos y húmedos, con el capuchón del polerón casi tapando por completo el rostro. Frío, calor, calofríos. Nerviosismo. Brillando por dentro. Me tengo que ir. Nos tenemos que ir. Nos volveremos a ver algún día, cuando la vida nos junte otra vez. No llores. Puedo llorar a solas. Puedes lloran si quieres. Ojalá no te vea llorar.
Dormir hoy es vital, mis manos están frías. Tal vez me equivoqué mucho. Debí desaparecer para dejarte con tu "paz" . Debí desaparecer para no hacerte mas mal. Intento. Lo hago. Intento. Hace ya varios años.
Las personas favoritas también te decepcionan. Las personas favoritas también quieren cometer errores. Las personas favoritas también necesitan de otra persona favorita.
Siempre le digo que todo estará bien, pero no sabe en el juego que está entrando.
Quiero necesitarlo. Caminar cubierto por un polerón varias tallas más grandes por la orilla del mar. Así, bien cursi. Con los audifonos enchufados, escuchando al Manuel Garcia..."yo sólo quiero que recuerdes eso, que fui un pasajero allá entre tus sueños"
Tal vez, con el tiempo...me convierta en un rudo mejor.
jueves, 2 de julio de 2009
Mientras estudiaba
Eran las 6:20 am y sabía que mientras me quedara un cigarrillo tenía un motivo para seguir, entonces me sentí aliviado, ahora porfín tenia una escusa perfecta que me duraría por 3 largos minutos de paz mental. Entonces dejé de leer, me gusta vagar sin destino aparente, abstraído de la vida y de las cosas importantes por las cuales trasnochar. Una pequeña polilla gris me miró y me recordó lo estúpido que debía verme sentado en medio de la nada, así que sonreímos juntos y se despidió con una sonrisa cómplice siguiendo su camino convertida en pequeños trozos al chocar con la ampolleta, multiplicando su belleza reservada sólo a un par de ojos transparentes.
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